
Los gobiernos de Argentina y Chile se reunieron en la provincia argentina de Mendoza con el fin de crear la ‘Entidad Binacional’ que deberá ejecutar el proyecto del denominado Corredor Bioceánico Aconcagua, cuyo costo será de US$5.000 millones y que permitirá incrementar el comercio en la zona a 50 millones de toneladas anuales, frente a las 7 de la actualidad.
De acuerdo con lo convenido en el “Protocolo Complementario del Tratado de Maipú de Integración y Cooperación Argentina-Chile”, firmado por las Presidentas Cristina Fernández y Michelle Bachelet, la ‘Entidad Binacional’ tendrá entre sus objetivos examinar los temas referidos al diseño, construcción, mantenimiento, administración y explotación del túnel ferroviario, que tendrá 52 km de extensión y que irá a alturas de entre 2.000 y 2.500 metros sobre el nivel del mar.
“La ceremonia de instalación de la Entidad Binacional para el Túnel Ferroviario de Baja Altura, que unirá Chile con Argentina, es un hito institucional para la concreción del Corredor Bioceánico Aconcagua”, afirmó el vicepresidente de la Corporación América S.A., Hugo Eumekián, quién destacó además que el tunel reducirá los tiempos y costos del traslado de cargas entre las economías del Mercosur.
El proyecto tiene por objeto la construcción, operación, explotación y mantenimiento de un Túnel Ferroviario a Baja Altura y la rehabilitación, operación, explotación y mantenimiento del Ferrocarril Trasandino Central, para la prestación de los servicios de transporte ferroviario de cargas y pasajeros desde Mendoza (Argentina) hasta Los Andes (Chile). En la actualidad, la única vía para transportar carga es el paso Los Libertadores que, debido a las condiciones climáticas existentes durante el invierno, entre los meses de mayo y octubre debe cerrar entre 45 y 60 días, generando pérdidas diarias por más de US$ 6 millones, lo que afecta el transporte de carga y el comercio entre el Asia Pacífico y la costa atlántica.
La primera fase del túnel ferroviario demandará una inversión aproximada de US$3.000 millones y debe estar completamente implementada para el 2020. Consiste en una sola línea férrea entre el puerto chileno de Valparaíso, en la costa del Pacífico, y el puerto de Buenos Aires, en el Atlántico. Entre el 2020 y el 2040, el ferrocarril se ampliará a dos túneles y cuatro vías férreas, que prestarán servicios tanto de carga como de pasajeros. Esta segunda etapa costará US$2.000 millones adicionales y aumentará la capacidad a 50 millones de toneladas al año.
El proyecto permitirá abrir una conexión alternativa al paso internacional Cristo Redentor, conectando una vasta zona que abarca la V Región de Chile, la provincia argentina de Mendoza y la ciudad de Buenos Aires, el puerto uruguayo de Montevideo, el sur de Brasil y Asunción, Paraguay. Será financiado por la Corporación Andina de Fomento y está siendo dirigido por los ministerios de obras públicas de los dos gobiernos.
El Corredor Bioceánico, que integrará por ferrovías y un túnel andino de baja altura las principales capitales comerciales del Mercosur, potenciará la integración física en el Cono Sur y el intercambio comercial en Sudamérica.

