El Gobierno de Ecuador planea impulsar la industria nacional de cemento mediante la utilización de durmientes de concreto en la rehabilitación de la red ferroviaria del país que comprende los tramos Quito-Latacunga, Tambo-Coyoctor, Riobamba-Sibambe e Ibarra-Primer Paso.
De acuerdo con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, se cuenta con un presupuesto de US$131 millones para iniciar la rehabilitación de los 48 pasos de trenes a lo largo de los 470 kilómetros de extensión.
La estatal Cemento Chimborazo convocó dos licitaciones el año pasado para contratar una compañía que construya una fábrica para la producción de los durmientes de concreto. La primera fue declarada desierta luego de que no se recibieran ofertas. El pasado 17 de febrero, el Directorio de Cemento Chimborazo, presidido por el Ministro de Industrias y Productividad, Xavier Abad, aprobó la adjudicación de la construcción y operación de la fábrica al consorcio ítalo-ecuatoriano WEGH.
WEGH presentó una propuesta cuya modalidad es la de llave en mano y los durmientes de concreto se fabricarán utilizando la tecnología conocida como long-line, que, de acuerdo con la Comisión de Adquisiciones de Cemento Chimborazo, ha demostrado ser más segura, más rápida y más duradera que otras.
La rehabilitación del ferrocarril ecuatoriano constituye un proyecto de desarrollo sostenible, que beneficiará directamente a más de 6 millones de habitantes de 10 provincias y 33 municipios del país.
El turismo, sector que ha mantenido vivo al ferrocarril, será un sector privilegiado con su recuperación y optimización. Los sectores productivo y comercial también se verán dinamizados.
El Ministerio Coordinador de Patrimonio Natural y Cultural de Ecuador asegura que con este proyecto el Gobierno ecuatoriano contribuye al desarrollo económico nacional solidario y sostenible, garantiza acceso al trabajo y, auspicia la unidad, cohesión y la integración social y territorial de los pueblos del Ecuador.
Business News Americas y CPA

