En el trabajo periodístico que desarrollamos para esta edición sobre las condiciones financieras globales y sus efectos sobre el sector de la construcción e infraestructura en América Latina nos encontramos con una conclusión poco alentadora: No hay tanto capital como antes y menos para proyectos en países en desarrollo. Es curioso lo que ocurre ahora.
Un ejecutivo de la Corporación Financiera Internacional (IFC), filial del Banco Mundial, nos lo puso en estos términos: hasta hace poco los inversionistas casi se peleaban por poder invertir en proyectos en países como los de América Latina. Ahora es todo lo contrario, la competencia para acceder al capital internacional se ha profundizado. Pero hay formas de competir. Todo indica que en estos tiempos hay que presentar proyectos no tan ambiciosos o fraccionar los que son muy grandes y hacer todo lo posible para que las tasas de retorno para el inversionista sean más atractivas. Con crisis global, el apetito por el riesgo se ha disminuído y por ello los países en desarrollo han perdido interés entre los inversionistas globales.
Jaime Mejía, editor en jefe


