En ocasiones toda empresa, institución y hasta las mismas personas necesitan detenerse por un momento para tratar de ver el bosque, para ver las grandes tendencias que nos rodean y que pueden marcar en parte el futuro. Aunque somos actores que tenemos la capacidad de moldear el futuro con nuestras decisiones, está claro que lo hacemos en un ambiente determinado y que hay cosas que nos rodean que simplemente son dadas. Sólo nos adaptamos a ellas.
En el mundo de la construcción y la infraestructura latinoamericana existen algunas tendencias globales que merecen un análisis más detallado. La primera es el famoso boom o auge de los bienes básicos que es al que se le atribuyen los buenos momentos por los que pasan nuestras empresas constructoras y todas las economías en general. Por ese auge es que las grandes empresas fabricantes de maquinaria pesada siguen vendiendo a un ritmo sin precedentes.
Y por ese auge es que la industria constructora va acelerada en América Latina. ¿Cuándo se acaba la fiesta? Esa es la pregunta que ronda en medios académicos y de negocios de todo el mundo. Hace poco tuvimos la oportunidad de asistir a una conferencia sobre Minería Latinoamericana en Miami (Latin American Mining Congress 2008) y un grupo de expertos de Wall Street abordó el tema. Sus conclusiones: Los motores del aumento de precios de los bienes básicos están y seguirán presentes por un buen tiempo mientras la población mundial, y en especial las gigantes economías de Asia y China, sigan creciendo y demandando todo tipo de bienes industriales y agrícolas.
Además, el consumo de energía en el mundo desarrollado también sigue creciendo. Pero hay algo interesante en todo el proceso. El precio del petróleo ha llegado a tal nivel que ya todo el mundo parece reconocer que estamos en plena crisis energética. Y puede ser que eso lleve a cambios tecnológicos y de comportamiento de fondo que le pongan freno a nuestra sed inagotable de petróleo. Y no sería una mala noticia para los pobres ositos polares.
Jaime Mejía
Editor en jefe.

