
Hace tres años el gobierno de Uruguay decidió que los ferrocarriles debían concesionarse para mejorar su desarrollo. Alejandro Orellano, vicepresidente de la ferroviaria estatal AFE y director de la concesionaria ferroviaria CFU, comentó sobre los avances que se han logrado desde que se tomó la decisión de traspasar la rehabilitación y el mantenimiento de los ferrocarriles a empresas privadas.
¿Cómo ha sido el avance de los planes de desarrollo ferroviario de AFE durante el 2009?
Orellano: Nosotros nos habíamos fijado un plan estratégico basado en tres pilares: la rehabilitación de vías de AFE, que estaba bastante atrasada; la adquisición de material rodante; y el mejoramiento de la gestión administrativa, operativa y comercial, y en eso hemos trabajado este año.
¿Cómo han avanzado en la rehabilitación de infraestructura?
Orellano: Para la rehabilitación de vías, desarrollamos una alianza estratégica entre AFE y una empresa llamada Corporación Ferroviaria del Uruguay (CFU) que es la que ha hecho licitaciones. Es una empresa privada cuyas acciones están en manos estatales. La empresa tiene entre sus cometidos la reconstrucción, la rehabilitación y el mantenimiento de la infraestructura ferroviaria de AFE bajo el régimen de concesión pública.
Este 2009 se llevó adelante y se implementó toda la puesta a punto de esta estrategia y se comenzaron los trabajos de rehabilitación en el tramo Montevideo con la ciudad de Rivera, que es limítrofe con Brasil.
Esto es un inicio de los trabajos. Estamos muy conformes porque la puesta a punto de esa estrategia, luego de casi 50 años sin inversiones importantes en este tema, ha sido muy importante. Creemos que el inicio de esto es el cumplimiento del primer objetivo planteado por el directorio de AFE.
¿Qué hay de la adquisición de material rodante?
Orellano: Respecto de la adquisición de material rodante, le cuento que AFE cuenta con locomotoras de 2.000, 1.500 y 800 caballos de fuerza que ya datan de mucho tiempo y kilómetros recorridos. Esto amerita una inversión para modernizar parte de la maquinaria, tanto para generar mayor tracción como para reducir el costo de mantenimiento que tiene AFE, que debe manejar la fatiga del equipamiento con el que cuenta.
Hemos visto varias opciones. Hemos analizado la compra de material chino, que está bastante en boga por estas latitudes. Ha habido experiencias en Cuba y unas empresas en Brasil pero se está analizando si esto se adapta a las necesidades del Uruguay.
Técnicos nuestros también fueron a Italia, donde se reunieron con una empresa estatal para analizar la compra de coches. También estamos en conversaciones con una operadora española para analizar la compra de carros como los que ellos utilizan en sus trenes de cercanías para el transporte de pasajeros. Estamos viendo si el servicio de trenes de cercanía se adapta a las necesidades del Uruguay también.
Como esto requiere de fondos e inversiones y los mercados capitales disminuyeron el último año por la crisis, aún estamos en etapa de planificación y proyección.
Una vez que contemos con los fondos necesarios, llevaremos este proceso de compra adelante.
En cuanto a compra de material rodante, también mencionó la posibilidad de adquirir material chino. ¿Existen ofertas concretas específicas en este sentido?
Orellano: Una delegación del presidente Tabaré Vázquez viajó a China y dentro del paquete de intercambio comercial que se discutió se incluyó esta posibilidad, en conjunto con la posibilidad de la instalación del Banco de Desarrollo de China en nuestra plaza financiera.
Al discutirlo, a China le interesó desembarcar en Uruguay y ofrecer productos ferroviarios. No obstante, hay que ver si este material se adapta a la estructura férrea del país. Es una mera posibilidad
También estamos mirando el mercado secundario de Norteamérica, donde hay locomotoras de buen desempeño a las que todavía les queda bastante vida útil, pero que, debido al desarrollo del sector ferroviario de EE.UU., se pueden adquirir, cosa que ha hecho alguna empresa de México.
Estamos en contacto con varias posibilidades para optar por la mejor opción. Es parte del desafío de implementar este trípode y hacer de la industria ferroviaria un sector competitivo que contribuya al desarrollo de todo el país.
Usted mencionó la mejora de la gestión. ¿Qué implica este pilar?
Orellano: Respecto de la gestión, AFE ha hecho una puesta a punto muy importante. Las tecnologías de la información y comunicaciones (TIC) han cambiado y estamos trabajando en mejorar las comunicaciones entre el control y el tren, por lo que esperamos que esto derive en la implantación de un sistema que permita racionalizar los plazos de demora que existen hoy en la red.
Todo esto tiene sentido si se arregla la infraestructura. Y si se arregla la infraestructura, tiene sentido que pongamos nuevas locomotoras a funcionar. Y si esto sucede, hay que mejorar los sistemas de gestión. Los tres pilares van de la mano.
Con todo esto, entendemos que el sistema ferroviario en el Uruguay pasará a tener primordial relevancia, porque existe una demanda de cargas que está actualmente insatisfecha, especialmente en lo que respecta al sector forestal. Nosotros, como administradores, tenemos que brindarle al mercado la posibilidad de que el modo ferroviario capte esa demanda o parte de esa demanda para generar una mayor fluidez y un desahogo a las carreteras. Es decir, creemos que la cantidad de carga que existe hoy permite perfectamente generar un sistema de transporte multimodal donde el transporte carretero, ferroviario y fluvial tengan participación, beneficiando al país y al productor gracias a la disminución de costos de transporte.
Usted mencionó transporte de pasajeros. ¿Están evaluando incrementar ese tipo de servicio?
Orellano: Hoy en Uruguay está limitado a una zona metropolitana, pues es entre Montevideo y no más de 70-80 km a la redonda. En la medida que se mejore la infraestructura, surgirán posibilidades de extender ese servicio hacia el resto del país. Pero ese es un objetivo secundario. Por ahora, nuestra prioridad es llevar adelante el plan de tres pilares.
Lo que usted describe parece un desafío muy grande.
Orellano: Es un gran desafío, pero existen las bases para continuar cumpliendo este plan de desarrollo.
Business News Americas
